|
El primer día Marrakech nos conquista, esta percepción irá cambiando durante el viaje y acabaremos cansados del acoso al turista en todo Marruecos, pero en un primer momento nos conquistó. En poco más de 2 horas nos plantamos en Marrakech, esto, junto con la diferencia horaria de una hora con respecto a España, hace que el viaje sea practicamente inapreciable. En el avión hemos conocido a Rosario, una brasileña encantadora, enamorada de Marruecos. Trabajó durante 26 años en el Banco de Brasil y en la jubilación se dedica a recorrer mundo (nuestro sueño hecho realidad!!). Por ser la primera vez en Marruecos, llegar un poco tarde y tener el Riad en la Medina, hemos decido contratar el transporte desde el aeropuerto con el Riad. Por 15 euros nos viene a buscar un chofer con un mercedes antiguo y nada mas montarnos ya nos hicieron la primera "katanga". Solamente llevábamos unos metros recorridos cuando nos pregunta a ver si no nos importa si recogíamos a otra pareja y aprovechaba el viaje (calculad, 30 euros para el chofer un viaje de 15). Realmente no nos importó, ya que el coche era gigante, pero este gesto fue indicativo de todo lo que nos esperaba en Marruecos. De camino hacia el hotel nos hizo de guía turístico, y lo más gracioso es que nos comentó, viendo la cara de susto que llevábamos, que en Inglaterra se conduce por la izquierda, en España por la derecha y en Marruecos por el centro!. Nada más atravesar las murallas, nos esperaba un señor con un carrito para llevarnos las maletas por la Medina (parte vieja) hasta el Riad. La verdad es que vamos con mochilas y no haría falta el carrito, pero ya que lo tenemos aprovechamos y vamos sin peso a nuestro destino. Para llegar al Riad debemos atravesar la plaza Jmaa el Fna, menudo comienzo!. Gente, bullicio, color, ruido, puestos espectáculos, tiendas y mas tiendas. En el Riad nos recibieron amablemente con un té a la menta buenísimo y unas pastitas. Nos enseñan toda la casa y nos permiten incluso elegir habitación. Seguimos sus recomendaciones y elegimos la más fresca de la casa, algo de lo que nos alegramos cada tarde!. La habitación es preciosa y la casa muy acogedora. Después de instalarnos, queremos volver al bullicio de la plaza. Salimos dudando de cómo llegar y sobre todo, como volver, pero nos damos cuenta de que era más fácil de lo que nos pareció en un principio y en unos cinco minutos nos plantamos en la Plaza. Plaza Jmaa El Fna Otra de las características de esta plaza son los puestos de zumo de naranja. En ellos, por un precio que variaba de los 4 a los 10dh podías degustar un zumo de naranja. Es muy típico de todo Marruecos el zumo de naranja, sobre todo porque no tienen permitido beber alcohol, así que tienen que refrescarse de alguna manera. Cuidado con estos zumos porque pueden estar aguados. Lo mejor es pedir que os expriman las naranjas al momento y en vuestra vista. Al caer la tarde, en una zona ya delimitada, se comienzan a montar unos puestos de comida en los que se pueden degustar diferentes carnes a la brasa, que cocinarán alli mismo a la vista y olfato de todo el mundo. Nosotros no llegamos a probar ninguno de ellos, pero muchos occidentales si que lo hicieron y se les veía contentos. Lo mejor para el turista poco atrevido es cenar o tomar algo en alguna de las muchas terrazas que ofrecen la multitud de restaurantes que existen alrededor de la plaza. Desde alli, además de cenar a un precio no demasiado caro (11 euros, dos personas), se obtienen unas vistas impresionantes de toda la plaza y el gentío. El resto de Marrakech se puede resumir en una palabra, zocos. Mercadillos para todos los gustos y de mil y un cachivaches inútiles pero decorativos. Los compradores compulsivos deberán frenar sus impulsos para no tener que pagar más de suplemento de equipaje a la vuelta que por el propio billete de avión. Si bien las guías te explican diferentes jardines, la ciudad nueva, etc. Nosotros visitamos todo ello y no vimos nada que nos llamara especialmente la atención. Marrakech se puede ver bien en un par de días, dando una vuelta por la ciudad y zocos por la mañana y disfrutando de la plaza al atardecer (hasta las 23 o más). Consejos útiles sobre Marrakech Aqui teneis una foto del sujeto timador en cuestion
|